{"id":491,"date":"2015-05-01T18:00:23","date_gmt":"2015-05-01T18:00:23","guid":{"rendered":"http:\/\/gabrieldiazamunarriz.com\/?p=491"},"modified":"2025-04-21T06:08:44","modified_gmt":"2025-04-21T06:08:44","slug":"gabriel-diaz-en-las-lindes-del-cielo-elena-vozmediano-publicado-el-22022007-el-cultural","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/gabrieldiazamunarriz.com\/index.php\/2015\/05\/01\/gabriel-diaz-en-las-lindes-del-cielo-elena-vozmediano-publicado-el-22022007-el-cultural\/","title":{"rendered":"PRENSA"},"content":{"rendered":"<p class=\"titulo\">GABRIEL D\u00cdAZ, PASAJE Y PAISAJE<\/p>\n<p class=\"textos\">Revista Descubrir el Arte, 2010 Elena Vozmediano<\/p>\n<p class=\"textos\">Tiene mucho sentido que Gabriel D\u00edaz haya sido elegido en esta edici\u00f3n de los premios Descubrir el Arte como artista \u201crevelaci\u00f3n\u201d. No porque sea un prometedor reci\u00e9n llegado \u2014tiene 41 a\u00f1os y lleva casi veinte exponiendo su trabajo\u2014 sino porque pertenece a la categor\u00eda de artistas que facilitan el conocimiento de lo no evidente. Si hay un rasgo que caracteriza su trayectoria es la coherencia. A pesar de que ha trabajado con diferentes medios \u2014escultura, dibujo, fotograf\u00eda, v\u00eddeo\u2014 es posible recorrerla a trav\u00e9s de un eje formado por un entrelazamiento de estatismo y movimiento, entendidos como nociones a la vez materiales y espirituales, y como m\u00e9todos de relaci\u00f3n con el paisaje. Se puede decir, por cierto, que Gabriel D\u00edaz ha sido hasta hoy un artista bastante met\u00f3dico. Ha desarrollado su obra en series o proyectos en los que ha profundizado en determinados sistemas de trabajo. Sus primeras obras, deudoras del Land Art brit\u00e1nico, eran inestables apilamientos ef\u00edmeros hechos con piedras en parajes naturales. En ellas se daba ya ese di\u00e1logo entre estatismo y movimiento: la posibilidad de las esculturas depend\u00eda del equilibrio, de la inmovilidad, pero tambi\u00e9n de un desplazamiento del artista a los lugares en los que las levantaba. En dichas obras aparec\u00eda tambi\u00e9n un concepto que seguir\u00e1 siendo clave: el de la puerta o la ventana. El umbral tiene una relevancia espacial, como linde entre dos \u00e1mbitos, y un significado m\u00e1gico ligado a esa condici\u00f3n liminal. Las bocas de cuevas que Gabriel D\u00edaz ha fotografiado y filmado, los t\u00faneles que ha construido \u2014con nieve, con alabastro\u2014 trasladan esos significados ancestrales. Aunque no sea siempre evidente, se insin\u00faa de manera constante la idea de \u201cpasaje\u201d, con connotaciones inici\u00e1ticas. Algunas de sus obras implican un tr\u00e1nsito real, f\u00edsico: los t\u00faneles, los remolinos de agua, las cuevas, los peregrinajes; otras invitan m\u00e1s bien a un tr\u00e1nsito mental, imaginativo, como ocurre en los \u201ccr\u00e1teres\u201d ficticios compuestos por fotograf\u00edas panor\u00e1micas de relieves monta\u00f1osos o del mar. Todas se fundamentan en un tr\u00e1nsito lum\u00ednico, un salto de la luz a la oscuridad o viceversa. Las piedras ahuecadas, con delgadas paredes, se sit\u00faan en un punto intermedio entre el pasaje f\u00edsico y el mental: es la cabeza del espectador la que se introduce en la oquedad p\u00e9trea accediendo a una experiencia espacial y visual \u201cotra\u201d. Como el artista ha se\u00f1alado, al realizar esta operaci\u00f3n nos olvidamos del cuerpo que se queda fuera, con lo que nos situamos tambi\u00e9n a medio camino en otra de las oposiciones b\u00e1sicas con las que trabaja Gabriel D\u00edaz: exterior \/ interior.<\/p>\n<p class=\"textos\">En los \u00faltimos a\u00f1os el artista se ha volcado en un prolongado proyecto que le ha llevado a recorrer algunos de los caminos m\u00e1s transitados de la historia. Lleg\u00f3 un momento que la observaci\u00f3n del umbral deriv\u00f3 en una invitaci\u00f3n al viaje. La salida a la naturaleza estaba ya impl\u00edcita, como he dicho, en aquellas primeras esculturas ef\u00edmeras, pero tambi\u00e9n en la serie de trabajos sobre las cuevas, con la que recorri\u00f3 media Espa\u00f1a. Eran, sin embargo, desplazamientos \u201clibres\u201d. En esta etapa reciente Gabriel D\u00edaz se ha impuesto un movimiento predeterminado a trav\u00e9s del peregrinaje. No es necesario subrayar la carga espiritual que esta forma de viaje conlleva, pero tal vez s\u00ed vincularla a una actitud \u201ccontemplativa\u201d hacia el paisaje por parte del artista, que se ha materializado en formato fotogr\u00e1fico. D\u00edaz lleva a\u00f1os haciendo, de manera heterodoxa, fotograf\u00eda de paisaje. Nunca le ha interesado la \u201cpostal\u201d sino una mirada que refleje la posibilidad o la acci\u00f3n, insisto, del \u201cpasaje\u201d. Y ha llegado a la conclusi\u00f3n que es la secuencia fotogr\u00e1fica la que le permite expresar esa experiencia. El m\u00e9todo combina el estatismo \u2014la detenci\u00f3n para tomar cada foto\u2014 y el movimiento en el caminar. Dependiendo de las caracter\u00edsticas y la longitud del recorrido, realiza una fotograf\u00eda cada cierto n\u00famero de pasos; despu\u00e9s, ya en el estudio, une las im\u00e1genes en forma de v\u00eddeo que muestra un avance entrecortado. Los m\u00e1s largos duran m\u00e1s de seis horas: con cerca de 200 fotograf\u00edas por minuto, son hasta 75.000 im\u00e1genes por viaje. Un trabajo verdaderamente descomunal.<\/p>\n<p class=\"textos\">Es l\u00f3gico que el artista se sintiese en un primer momento m\u00e1s atra\u00eddo por los circuitos de peregrinaje orientales, que tienen forma de circunvalaci\u00f3n. D\u00edaz trabaj\u00f3 durante un tiempo en la representaci\u00f3n gr\u00e1fica de la estructura de la creaci\u00f3n que, seg\u00fan concluy\u00f3, es un movimiento espiral pero en un circuito cerrado. Al caminar, \u00e9l mismo dibujaba sobre el territorio un circuito y efectuaba un movimiento creativo. Primero circunval\u00f3 al monte Kailasa, trono de Shiva, y el lago Manasarovar. A continuaci\u00f3n se acerc\u00f3 al templo Jokhang de Lasa, centro espiritual del Tibet, santuario del siglo VII que alberga una de las estatuas de Buda m\u00e1s antiguas y valiosas. Luego le toc\u00f3 el turno al Chomolungma (monte Everest) y a dos lugares sagrados, La C\u00fapula de la Roca y el Santo Sepulcro, que reun\u00edan tres caracter\u00edsticas comunes: tienen como base un lugar natural sagrado \u2014 ambos se construyen sobre rocas\u2014, son el centro de una peregrinaci\u00f3n y funcionan simb\u00f3licamente como \u201cumbrales\u201d hacia lo inmaterial \u2014la ascensi\u00f3n de Mahoma y la resurrecci\u00f3n de Cristo\u2014. Sus \u00faltimos viajes, sin embargo, son lineales. Atraves\u00f3 el Salar de Uyuni, en Bolivia, un inmenso desierto de sal a m\u00e1s de 3.600 metros sobre el nivel del mar, y se ha propuesto recorrer las m\u00e1s importantes variantes del Camino de Santiago. En ello est\u00e1 ahora. .<\/p>\n<p class=\"textos\">Estos v\u00eddeos constituyen una forma literal de representaci\u00f3n del viaje. Aunque no lo reflejan en tiempo real s\u00ed que siguen paso a paso el recorrido, sin desde\u00f1ar ning\u00fan tramo. Al contemplarlos como espectadores nos llevan por el camino recorrido, con la mirada fija en un punto: el centro sobre el que se gira en las peregrinaciones orientales y el horizonte en las occidentales. Nos conducen en una marcha obsesiva e incansable. Como los molinillos de oraci\u00f3n en los templos budistas, la proyecci\u00f3n en loop de las miles de fotograf\u00edas de cada viaje nos permite cumplir con una devoci\u00f3n que se dirige menos al punto de destino que al propio paisaje que se atraviesa.<\/p>\n<p class=\"titulo\">EL DA2 TAMBI\u00c9N SE APUNTA A LA MODA DEL CAMINO DE SANTIAGO<\/p>\n<p class=\"textos\">El Mundo, Salamanca 29\/06\/2010 | J.M.B<\/p>\n<p class=\"textos\">Caminar diez pasos y hacer una foto. Caminar otros diez, y hacer otra foto. Diez pasos m\u00e1s, y una foto. As\u00ed, desde Roncesvalles hasta Santiago de Compostela. Es lo que hace Gabriel D\u00edaz, un artista que elige un camino de peregrinaci\u00f3n y lo retrata de forma incansable. Despu\u00e9s, las miles de fotograf\u00edas hechas con un programa para v\u00eddeo y lo convierte en una obra de arte. Su \u00faltima aventura, el Camino de Santiago franc\u00e9s, el moz\u00e1rabe y el del norte, se ver\u00e1 este verano en el DA2 de Salamanca, y en nueve ciudades espa\u00f1olas m\u00e1s de forma simult\u00e1nea, para despu\u00e9s continuar su periplo por varias ciudades europeas, Latinoam\u00e9rica y Estados Unidos.<\/p>\n<p class=\"textos\">Coincidiendo con la presentaci\u00f3n de ese trabajo, que le ha llevado m\u00e1s de seis a\u00f1os, el DA2 ha querido ofrecer una muestra m\u00e1s completa de su obra y mostrar\u00e1 cuatro videoinstalaciones basadas en las principales rutas del peregrinaje budista, induista e isl\u00e1micos.<\/p>\n<p class=\"textos\">El responsable del DA2, Javier Panera, calific\u00f3 este martes a D\u00edaz de \u00abartista que se considera n\u00f3mada, vinculado a una exploraci\u00f3n de la espiritualidad en las diferentes culturas\u00bb.<\/p>\n<p class=\"textos\">Gabriel D\u00edaz ten\u00eda un amplio reconocimiento internacional como escultor pero desde los a\u00f1os 90, decidi\u00f3 enfocar su arte hacia el intercambio cultural del arte, el paisaje y el peregrinaje, entendido como una conexi\u00f3n cultural vinculada a conceptos de \u00e9xodo o inmigraci\u00f3n, m\u00e1s que en un sentido religioso, seg\u00fan explic\u00f3 Javier Panera.<\/p>\n<p class=\"titulo\">PAISAJES EN MOVIMIENTO<\/p>\n<p class=\"textos\">Catorce artistas internacionales exploran la naturaleza asturiana y otros terrenos monta\u00f1osos en la\u00a0muestra \u00b4There is no road\u00b4, que Laboral inaugura el d\u00eda 12.<\/p>\n<p class=\"textos\">La Voz de Asturias, 30\/11\/2008 | B. M. G.<\/p>\n<p class=\"textos\">Tomando como referencia el verso de Antonio\u00a0Machado \u00abCaminante no hay camino\u00bb, Laboral\u00a0Centro de Arte y Creaci\u00f3n Industrial inaugurar\u00e1\u00a0el pr\u00f3ximo d\u00eda 12 una exposici\u00f3n colectiva donde las nuevas tendencias art\u00edsticas se dan\u00a0cita a trav\u00e9s de instalaciones creadas con\u00a0piezas de imagen en movimiento. Bajo el t\u00edtulo\u00a0de There is no road, Laboral exhibir\u00e1 hasta el\u00a016 de marzo del 2009 26 obras de 14 artistas\u00a0internacionales, entre ellos el asturiano\u00a0Roberto Lorenzo, que son el resultado de\u00a0proyectos que registran o evocan una serie de\u00a0viajes, reales o imaginarios, por el paisaje\u00a0asturiano u otros terrenos igual de remotos y\u00a0monta\u00f1osos.<\/p>\n<p class=\"textos\">Comisariada por Steven Bode, director de Film\u00a0and Video Ambrella de Londres, esta muestra\u00a0de creaci\u00f3n contempor\u00e1nea parte, en m\u00e1s de\u00a0la mitad de los trabajos, de los encargos\u00a0realizados por el propio centro de arte gijon\u00e9s\u00a0para mostrar el fruto de los viajes realizados\u00a0por el artista dentro de un esp\u00edritu de\u00a0peregrinaci\u00f3n que est\u00e1 inspirado por la proximidad del Camino de Santiago del norte de la\u00a0Pen\u00ednsula.<\/p>\n<p class=\"textos\">Los creadores Axel Antas (Finlandia), Ergin \u00c7avusoglu (Turqu\u00eda), A K Dolven (Noruega), Simon\u00a0Faithfull (Reino Unido), Annabel Howland (Pa\u00edses Bajos), Lutz &amp; Guggisberg (Suiza), Alexander\u00a0&amp; Susan Maris (Reino Unido), Simon Pope (Reino Unido), Erika Tan (Singapur \/ Reino Unido) y\u00a0los espa\u00f1oles Ibon Aranberri, Gabriel D\u00edaz y Roberto Lorenzo plantean as\u00ed la exploraci\u00f3n, por\u00a0medio de soportes distintos, del esp\u00edritu del lugar que acaban de recrear.<\/p>\n<p class=\"textos\">EL CAMINO DE SANTIAGO. En unos casos se trata, seg\u00fan explica el propio centro de arte en\u00a0una nota de prensa, de hacerse eco del Camino de Santiago con viajes que a menudo han sido\u00a0efectuados a pie y que se dirigen hacia emplazamientos ic\u00f3nicos y de relevancia cultural, o bien\u00a0hacia sitios de resonancia hist\u00f3rica descubriendo o rastreando los senderos por los que\u00a0atraviesa el artista. En otros casos, los v\u00eddeos y otro tipo de instalaciones u obras nacen de las\u00a0incursiones en la naturaleza m\u00e1s agreste, adentr\u00e1ndose por lugares en los que las carreteras\u00a0desaparecen o quedan oscurecidos por la niebla y la lluvia tan caracter\u00edsticas de paisajes\u00a0monta\u00f1osos y con una belleza natural como la de Asturias.<\/p>\n<p class=\"textos\">La muestra resalta, adem\u00e1s, las afinidades y conexiones que existen entre dos pa\u00edses como\u00a0son Gran Breta\u00f1a y Espa\u00f1a a trav\u00e9s de transparencias, pantallas de LEDs, impresiones\u00a0digitales, v\u00eddeos, as\u00ed como instalaciones sonoras, escult\u00f3ricas, fotogr\u00e1ficas y videoinstalaciones.<\/p>\n<p class=\"titulo\">TRES ARTISTAS ESPA\u00d1OLES DESAF\u00cdAN A MCLUHAN Y NIEGAN QUE EL MEDIO SEA EL MENSAJE<\/p>\n<p class=\"textos\">SOITU.ES, 29-05-2008<\/p>\n<p class=\"textos\">Nueva York.- Tres artistas espa\u00f1oles desaf\u00edan a partir de hoy, y hasta el pr\u00f3ximo 12 de julio, al profesor canadiense de teor\u00eda de la comunicaci\u00f3n Marshall McLuhan, con una exposici\u00f3n en el Queen Sofia Spanish Institute de Nueva York con la que proclaman que \u00abel medio no es el mensaje\u00bb.\u00a0(EFE)<\/p>\n<p class=\"textos\">McLuhan sostuvo en 1964 que el significado est\u00e1 determinado no por el contenido sino por la naturaleza del medio que entrega el mensaje, pero los artistas Gabriel D\u00edaz, Marina N\u00fa\u00f1ez y Javier P\u00e9rez quieren demostrar que el profesor canadiense estaba equivocado.<\/p>\n<p class=\"textos\">D\u00edaz, N\u00fa\u00f1ez y P\u00e9rez trabajan en todo tipo de medios, desde pintura, escultura y dibujo, hasta fotograf\u00eda, instalaciones y v\u00eddeo, seg\u00fan explica el Queen Sofia Spanish Institute en un comunicado.Estos artistas, que nacieron despu\u00e9s de que McLuhan pronunciara su famosa frase \u00abel medio es el mensaje\u00bb, pueden expresar sus inquietudes creativas a trav\u00e9s de cualquier medio, pues es el contenido el que realmente forma el mensaje.<\/p>\n<p class=\"titulo\">GABRIEL D\u00cdAZ, EN LAS LINDES DEL CIELO<\/p>\n<p class=\"textos\">KHORAS. Galer\u00eda Salvador D\u00edaz, Madrid<\/p>\n<p class=\"textos\">El Cultural, 22\/02\/2007 | Elena Vozmediano<\/p>\n<p class=\"textos\">Caminar es una forma de arte. Algunos grandes artistas del siglo XX, con Richard Long y Hamish Fulton a la cabeza, lo han corroborado. A menudo, la experiencia es reflejada en alg\u00fan tipo de documento visual; otras veces incluye la intervenci\u00f3n escult\u00f3rica o performativa en alg\u00fan punto del recorrido, o la recogida de materiales que se utilizar\u00e1n despu\u00e9s. Gabriel D\u00edaz (Pamplona, 1968) est\u00e1 inmerso en un proyecto centrado en el caminar, en una determinada manera de caminar: el peregrinaje. En esta exposici\u00f3n muestra la primera parte, centrada en el culto budista e hinduista del monte Kailasa y el lago Manasarovar; la segunda, que est\u00e1 en proceso de montaje y se exhibir\u00e1 pronto en el CGAC, consiste en el recorrido de los tres caminos de Santiago en territorio espa\u00f1ol; la tercera, a\u00fan planific\u00e1ndose, se dirigir\u00e1 a la C\u00fapula de la Roca en Jerusal\u00e9n.<\/p>\n<p class=\"textos\">Se peregrina caminando hacia un lugar sagrado que, una vez alcanzado, suele rodearse de manera ritual. En el Tibet, una tradici\u00f3n milenaria lleva a los fieles a la \u201cpreciosa joya de las nieves\u201d (Ghang Rimpoche), el Kailasa, el trono de Shiva. Los 52 kil\u00f3metros del recorrido procuran suerte y felicidad, e incrementan los m\u00e9ritos del alma para una m\u00e1s elevada reencarnaci\u00f3n. Junto a esta inmensa y bell\u00edsima monta\u00f1a de casi 7.000 metros est\u00e1 el lago Manasarovar, a 4.500 metros sobre el nivel del mar y cuyos 89 kil\u00f3metros de circunferencia se recorren con la misma veneraci\u00f3n. La monta\u00f1a es un<em>axis mundi,<\/em> el centro de un mandala natural en el que se unen el cielo y la tierra. Al rodearla, se redibuja y se refuerza el c\u00edrculo que delimita el recinto de lo sacro, el lugar de la hierofan\u00eda que debe ser evitado. Y al caminar circularmente es el cuerpo el que reza, el que repite con cada paso la \u201coraci\u00f3n\u201d que se despliega en el espacio. En el templo Jokhang de Lasa, centro espiritual del Tibet, que protagoniza los tres v\u00eddeos en la planta alta de la galer\u00eda, los peregrinos tambi\u00e9n circunvalan el edificio, en otra forma de <em>khora<\/em>: su exterior, por las calles de la ciudad, y su patio interior, haciendo girar los molinillos de oraci\u00f3n. El santuario, del siglo VII, alberga una de las estatuas de Buda m\u00e1s antiguas y valiosas, llevada la Himalaya por una princesa china.<\/p>\n<p class=\"textos\">La t\u00e9cnica de animaci\u00f3n fotogr\u00e1fica que utiliza Gabriel D\u00edaz en sus v\u00eddeos no s\u00f3lo altera la percepci\u00f3n del paisaje natural y urbano, haci\u00e9ndonos avanzar a saltos visuales, desestabilizando el terreno y convirtiendo el giro en algo imparable, eterno. Tiene tambi\u00e9n una coherencia con la acci\u00f3n evocada; al igual que algunos peregrinos avanzan postr\u00e1ndose en tierra, D\u00edaz cumple el rito de realizar una fotograf\u00eda cada diez pasos. Esta forma de documentar sistem\u00e1ticamente el tr\u00e1nsito no es nueva: Vito Acconci, en 1969, recorri\u00f3 en l\u00ednea recta una calle de Nueva York con una c\u00e1mara y con el mandato autoimpuesto de intentar no pesta\u00f1ear: cada vez que lo hac\u00eda tomaba una foto (que reconstitu\u00eda la continuidad de la visi\u00f3n). M\u00e1s recientemente, Mariele Neudecker reflej\u00f3 la traves\u00eda de Calais a Dover haciendo una fotograf\u00eda cada ocho minutos; ahora mismo, en Madrid, Paco Mesa y Lola Marazuela muestran las fotograf\u00edas resultantes de su a\u00fan inacabado periplo mundial siguiendo el paralelo 45\u00ba25\u2019 N, que es se\u00f1alizado cada 100 kil\u00f3metros con una placa met\u00e1lica (fotografiada luego, en su entorno, seg\u00fan unos formatos prefijados). En las obras de esta exposici\u00f3n, la mayor frecuencia de tomas permite transformar las fotograf\u00edas en fotogramas y sugerir el movimiento, que se hace m\u00e1s r\u00e1pido que el caminar natural. Todo gira, por tanto, hasta llegar a la imagen del Buda, fija: pues es el centro.<\/p>\n<p class=\"textos\">Por otra parte, este proyecto de Gabriel D\u00edaz, que hab\u00eda trabajado antes en el \u00e1mbito de la escultura, no es en absoluto ajeno a su po\u00e9tica. Sus trabajos tridimensionales -de fundamentos siempre interesantes pero en ocasiones amanerados, deficitarios en fuerza expresiva o presencia-, y otros v\u00eddeos previos, han tenido como eje la geolog\u00eda. Rocas, cuevas y t\u00faneles en el hielo son los motivos sobre los que ha proyectado una idea de \u201cser\u201d en el medio f\u00edsico, y de entrar o salir de su seno. Esos movimientos, al igual que la peregrinaci\u00f3n circular, tienen un sentido inici\u00e1tico, son v\u00edas de acceso al conocimiento. La naturaleza est\u00e1 viva, y s\u00f3lo es posible vivir con ella. El aliento de Chomolungma, el m\u00e1s impactante, por su tama\u00f1o, de los v\u00eddeos, muestra el majestuoso ir y venir de las nubes, que ocultan y desvelan el Everest, la \u201cmadre del universo\u201d.<\/p>\n<p class=\"titulo\">GABRIEL D\u00cdAZ DESPLIEGA EN SAN SEBASTI\u00c1N SU EXPERIMENTACI\u00d3N SOBRE LOS ESPACIOS SIN FINAL<\/p>\n<p class=\"textos\">El escultor navarro, afincado en Madrid, presenta la exposici\u00f3n &#8216;Excavando nubes&#8217;.<\/p>\n<p class=\"textos\">El Pa\u00eds, San Sebasti\u00e1n 11\/10\/2005, Yolanda Montero<\/p>\n<p class=\"textos\">El escultor Gabriel D\u00edaz (Pamplona, 1968) se reconoce como un artista \u00abconceptual y artesano\u00bb, para el que tan v\u00e1lidas son como herramientas de trabajo una rotaflex o una pieza de alabastro como un ordenador. Y, adem\u00e1s, admite que se divierte inventando. Bajo estas m\u00e1ximas, presenta en la Galer\u00eda Altxerri de San Sebasti\u00e1n (Reina Regente, 2) Excavando nubes, una exposici\u00f3n con la que indaga en los espacios sin fin, en la paradoja que surge al imaginar lo continuo de lo interno.<\/p>\n<p class=\"textos\">El artista navarro, quien vive y trabaja en Madrid, horada de una u otra forma el paisaje para, a trav\u00e9s de lo que denomina \u00abrestos objetuales\u00bb, en este caso esculturas, fotograf\u00edas e instalaciones, definir \u00abun espacio enga\u00f1osamente acotado en el que quede siempre un recorrido hacia adelante\u00bb.<\/p>\n<p class=\"textos\">Este \u00abfalso umbral\u00bb se vislumbra, por ejemplo, en una serie de fotograf\u00edas en las que la tierra parece encerrarse en s\u00ed misma y sugerir la salida de una cueva. Esas im\u00e1genes fueron tomadas por D\u00edaz en diversos cr\u00e1teres desde diferentes \u00e1ngulos y, tras ser montadas en el ordenador, dieron a luz a la obra La cueva iluminada.<\/p>\n<p class=\"textos\">El escultor quiso trasladar en su d\u00eda el mismo m\u00e9todo al mar, pero \u00e9ste es demasiado cambiante para conseguir luego el montaje que persegu\u00eda. As\u00ed que ide\u00f3 un artilugio con 29 c\u00e1maras que logr\u00f3 disparar a la vez, cubriendo los 360 grados. El resultado: Cant\u00e1brico y Mediterr\u00e1neo, dos trabajos que tambi\u00e9n pueden contemplarse en Altxerri hasta finales de noviembre, no sin preguntarse c\u00f3mo ha logrado el artista esa especie de ojo de remolino que a m\u00e1s de uno le parecer\u00e1 la luna reflejada en el mar.<\/p>\n<p class=\"textos\">La sierra tumbada es un t\u00fanel de 6,5 metros de largo y 2,5 de alto. Su interior es de alabastro mientras 200 luces de ne\u00f3n conforman su exterior. D\u00edaz tard\u00f3 cerca de un a\u00f1o en realizarlo y otra semana en montarlo en Altxerri. Con este trabajo, el artista trata de unir la materia a la luz e invita al p\u00fablico a experimentar con las distintas visiones que le puede provocar una estancia.<\/p>\n<p class=\"titulo\">GABRIEL DIAZ LA SIERRA TUMBADA. Galer\u00eda Salvador D\u00edaz.<\/p>\n<p class=\"textos\">El Cultural, 30\/01\/2003 | Jos\u00e9 Mar\u00edn-Medina<\/p>\n<p class=\"textos\">Tiene alcance que Gabriel D\u00edaz (Pamplona, 1968) centre su obra en una cuesti\u00f3n sustancial para la nueva escultura: el problema del flujo espacial, el espacio que fluye, que postula ser tratado simult\u00e1neamente por dentro y por fuera, as\u00ed como en lo que representa como \u201cproceso\u201d, como espacio que brota y discurre. Se trata de un espacio que la tradici\u00f3n considera de condici\u00f3n arquitect\u00f3nica, al asignar -por axiom\u00e1tica- lo tridimensional (el volumen corporal) al tratamiento de la escultura, reservando el espacio \u201chabitable\u201d (el habit\u00e1culo) a la pr\u00e1ctica arquitect\u00f3nica. Evidentemente, la ampliaci\u00f3n de los dominios de la escultura viene ganando \u201cterrenos\u201d, lugares y sitios, tanto -por arriba- a las reservas del arquitecto, cuanto -por abajo- a los planos del pintor.<\/p>\n<p class=\"textos\">Gabriel D\u00edaz se mueve bien en esta escultura de dominios ampliados, especialmente en sus propuestas objetuales y constructivas, como, respectivamente, en Manantial, obra integrada por cinco grandes bloques de alabastro de los que brotan enormes brazos de metacrilato, que terminan haciendo de soporte, y en La Sierra Tumbada, largo pasadizo transparente, con estructura de madera, l\u00e1minas de alabastro y tubos fluorescentes, que hubiera hecho las delicias de Dan Flavin. Hablamos de espacios transitables y asimismo de transparencia, fluorescencia y luz, que es otro de los elementos pl\u00e1sticos fundamentales para esta escultura. Ello es as\u00ed hasta el punto de que en la v\u00eddeo-instalaci\u00f3n Entradas a una cueva de luz lo que realmente se proyecta es la salida del escultor desde la tiniebla de una caverna a la esfera radiante de un paisaje. Aqu\u00ed, como en los v\u00eddeos sobre im\u00e1genes de sumideros -serieLlamadas-, el movimiento se proclama tambi\u00e9n como clave pl\u00e1stica, pero se trata de un factor todav\u00eda a matizar en el proceso de D\u00edaz, quien, desde luego, gana muchos enteros de escultor indubitable en esta segunda comparecencia personal en Madrid.<\/p>\n<p class=\"titulo\">EL ESP\u00cdRITU DEL ALABASTRO<\/p>\n<p class=\"textos\">GABRIEL D\u00cdAZ EN EL STAND DEL EL MUNDO. ARCO 2000<\/p>\n<p class=\"textos\">El Cultural, 06\/02\/2000 | Jos\u00e9 Mar\u00edn-Medina<\/p>\n<p class=\"textos\">Gabriel D\u00edaz, que estos d\u00edas expone tambi\u00e9n en el Guggenheim de Bilbao, en la muestra La torre herida por el rayo, llega a ARCO con su \u00faltima creaci\u00f3n, Coros,una instalaci\u00f3n de 40 piezas de alabastro que iluminan el stand de EL MUNDO, dentro del programa de promoci\u00f3n de artistas j\u00f3venes espa\u00f1oles que lleva a cabo este diario.<\/p>\n<p class=\"textos\">Crear un lugar espiritual -de silencio, de soledad, de contemplaci\u00f3n, de meditaci\u00f3n- en el p\u00f3rtico de una feria ruidosa y multitudinaria de marchantes de arte es la propuesta de Gabriel D\u00edaz para el stand de EL MUNDO en ARCO 2000. En su concepto y en sus sensaciones, produce un efecto muy especial, que recuerda al de esos parajes arquitect\u00f3nicos singulares que son las capillas de los aeropuertos. El mismo t\u00edtulo de la proposici\u00f3n -m\u00e1s sugerente que evidente-, Coros, funciona ya como vapor sutil y fluido generador de esta instalaci\u00f3n, integrada por cuarenta piedras de alabastro bruto, que, ahuecadas y suspendidas en el espacio, a diferentes alturas, inquietantes, emiten una d\u00e9bil luz interior en medio de la penumbra del stand. Efectivamente, \u201ccoros\u201d, en la angelolog\u00eda cristiana, es la denominaci\u00f3n de un orden de esp\u00edritus que habitan en las esferas de la bienaventuranza. Lo et\u00e9reo, lo transl\u00facido, el brillo de la luz&#8230; son las se\u00f1ales de estos \u00e1ngeles, tambi\u00e9n denominados \u201cbrasas ardientes\u201d, que la tradici\u00f3n po\u00e9tica sit\u00faa en el lugar donde se crea la materia.<\/p>\n<p class=\"textos\">En la trayectoria reciente de Gabriel D\u00edaz (Pamplona, 1968), Coros no es una pieza aislada. En la exposici\u00f3n que mont\u00f3 la pasada primavera en la galer\u00eda Salvador D\u00edaz, en Madrid, ocupaba lugar central una gran piedra de alabastro, Argonautas, suspendida de la techumbre y fuertemente iluminada, as\u00ed como en la muestra La torre herida por el rayo, colectiva de cinco escultores vascos recientemente inaugurada en el Museo Guggenheim de Bilbao, otro gran alabastro suyo, anti-forma y luminoso, Man\u00e1, ocupa un sitio cenital, sobre elementos de referente arb\u00f3reo. Todos estos alabastros est\u00e1n, a la vez, conectados con la serie de pir\u00e1mides de cristal de Gabriel, construidas con placas de vidrio superpuestas, en las que la luz es tambi\u00e9n el elemento pl\u00e1stico determinante.<\/p>\n<p class=\"textos\">Asociaci\u00f3n de ideas y de realidades tangibles, afrontando lo escult\u00f3rico a partir de la aproximaci\u00f3n sensitiva directa de materiales rotundos (piedra, hierro) y de elementos et\u00e9reos (luz, espacio) y manipulando de manera simb\u00f3lica la realidad f\u00edsica (\u00bfespiritualizaci\u00f3n de la materia?), constituye el planteamiento y el proceder de este escultor, que mantiene la voluntad de orientar su trabajo desde la atenci\u00f3n al compromiso interior, buscando que coincidan aut\u00e9nticamente poes\u00eda, escultura y vivencia.<\/p>\n<p class=\"titulo\">LLUVIA DE METEORITOS EN EL PABELL\u00d3N 5<\/p>\n<p class=\"textos\">El Mundo, Especial ARCO 2000 | Rafael Sierra<\/p>\n<p class=\"textos\">MADRID. La inspiraci\u00f3n le lleg\u00f3 mientras le\u00eda un libro sobre un grupo de \u00e1ngeles que caminaba sobre unas brasas, aunque mucha gente le ha preguntado si su interpretaci\u00f3n de la obra tiene algo que ver con los aerolitos que han ca\u00eddo en Espa\u00f1a durante las \u00faltimas semanas. El escultor Gabriel D\u00edaz (Pamplona, 1968) es el autor este a\u00f1o del stand de EL MUNDO en ARCO, una instalaci\u00f3n, situada a la entrada del pabell\u00f3n 5 de los recintos feriales, en la que algunos tambi\u00e9n han querido ver una especie de capilla laica en la que refugiarse cuando la marabunta ruja en los recintos feriales del Parque Juan Carlos I.<\/p>\n<p class=\"textos\">Tras los proyectos de Juan Galdeano (una gran pelota que un chorro de aire manten\u00eda en el vac\u00edo) y Miquel Navarro (una escultura tot\u00e9mica), D\u00edaz ha apostado por montar un gran cubo al que se accede a trav\u00e9s de dos puertas situadas en sendas caras. Cuando el visitante se adentra en este m\u00e1gico espacio de color blanco se encuentra con un sinf\u00edn de rocas de alabastro suspendidas, a distinta altura, del techo. De cada brasa, de cada meteorito emana una suave luz, un destello que recuerda a las llameantes pinceladas de El Greco, un pintor por el que Gabriel D\u00edaz siente una especial veneraci\u00f3n. El lienzo del artista de origen griego que representa a un ni\u00f1o soplando una brasa, obra que se exhibe en las salas del Museo del Prado, podr\u00eda haber sido una buena fuente de inspiraci\u00f3n para D\u00edaz, pero tambi\u00e9n se podr\u00eda haber basado en una lluvia de estrellas.<\/p>\n<p class=\"textos\">El artista, que expone su trabajo actualmente en el Guggenheim Bilbao dentro de una muestra que presenta a los nuevos valores \u00a0de la escultura espa\u00f1ola, fluct\u00faa entre el espacio y la tierra. Hace unos a\u00f1os, sus padres le regalaron un fragmento original de un \u00a0meteorito. El joven so\u00f1aba ya con las estrellas y sus progenitores -un arquitecto y una pintora- le dieron alas para so\u00f1ar, algo que \u00a0a sus 32 a\u00f1os sigue haciendo. S\u00f3lo as\u00ed se puede incrustar una nube de acero en una pared, sujetar una mastod\u00f3ntica piedra extra\u00edda de una cantera sobre \u00a0unas fr\u00e1giles barillas de cristal o activar una lluvia de brasas absolutamente inofensiva como la que ha preparado para el stand de este peri\u00f3dico en la \u00a0Feria Internacional de Arte Contempor\u00e1neo. Los sue\u00f1os, debe pensar el creador, s\u00f3lo se hacen realidad cuando se cree profundamente en ellos.<\/p>\n<p class=\"textos\">Gabriel D\u00edaz no es de esos escultores que dise\u00f1an sus obras y las dan al taller para que se materialicen. En las manos del artista siempre hay restos de las sustancias que utiliza para alumbrar su trabajo. Cada brasa, cada meteorito de alabastro que ha elaborado cuidadosamente ha sido vaciado manualmente para inyectarles luz. Cada roca fue seleccionada minuciosamente en una cantera de Zaragoza, por donde el escultor paseaba, con su barba desali\u00f1ada y su pelo centrifugado, como si, despu\u00e9s de escaparse del taller, hubiese aterrizado en la superficie de un planeta desconocido repleto de minerales de formas caprichosas.<\/p>\n<p class=\"textos\">\u00abEntre los materiales m\u00e1s rudimentarios y los m\u00e1s tecnol\u00f3gicos no hay absolutamente ninguna diferencia. A m\u00ed me da lo mismo tallar las piedras de una cantera que sentarme delante de un ordenador y componer unas formas. Cada obra necesita un tratamiento espec\u00edfico y un material distinto\u00bb, aclara D\u00edaz, un escultor que, a juzgar por su trayectoria, puede dar mucho que hablar durante los pr\u00f3ximos a\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>GABRIEL D\u00cdAZ, PASAJE Y PAISAJE Revista Descubrir el Arte, 2010 Elena Vozmediano Tiene mucho sentido que Gabriel D\u00edaz haya sido elegido en esta edici\u00f3n de los premios Descubrir el Arte como artista \u201crevelaci\u00f3n\u201d. 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